28 mayo 2009

Colibries


Son los pájaros más pequeños del mundo. La familia de los colibríes comprende más de 100 géneros que se dividen en un total de 330 a 340 especies. Antaño se les mató por millones a fin de decorar los sombreros femeninos europeos, lo que probablemente llevó al exterminio de varias especies.

Los colibríes están entre los pájaros más pequeños que existen. La especie de tamaño más reducido es el colibrí zunzuncito o elfo de las abejas (Mellisuga helenae),


que con su pico y cola mide apenas unos 6 centímetros. La especie más grande, el llamado colibrí gigante (Patagona gigas), mide unos 25 cm.

Una característica especial de los colibríes es el pico, cada pico representa una especialización a un tipo determinado de flor que le permite al colibrí en cuestión ocupar su nicho ecológico particular y de esa manera evitar la lucha con otras especies.

Los colibríes se alimentan principalmente de néctar de flores para obtener las calorías que les permiten volar, son atraídos especialmente por las flores de color rojo o naranja brillante.

Los colibríes son dueños de una poderosa musculatura pectoral y de una anatomía de atletas que los capacitan para batir sus alas a un ritmo imperceptible para el ojo humano, que no alcanza a ver más que una difusa neblina. Nuestro picaflor verde, por ejemplo, aletea de 36 a 39 veces por segundo, mientras que ciertos colibríes pequeños llegan a realizar más de 100 batidos en la misma fracción de tiempo. Entre los mayores, como el gigante, el aleteo es considerablemente menos rápido, y se acerca en semejanza al de una pájaro cualquiera.

Por otro lado, en los colibríes las articulaciones del hombro son muy flexibles, permitiendo a las alas describir movimientos horizontales y verticales imposibles para otras aves.
De esta manera, potencia y flexibilidad se unen para convertirlos en verdaderos acróbatas aéreos, capaces de realizar hazañas como volar de costado y hacia atrás, mantenerse estático frente a una flor aunque una fuerte brisa pretenda desequilibrarlo, o incluso, de dar vueltas en el aire como un trompo.

Curiosidad
Si desea que su hogar sea visitado repetidamente por esta deleitable avecilla, puede preparar alimento de colibrí fácilmente. Solo se necesitan 4 tazas de agua hirviendo, 1 taza de azúcar, esta mezcla se deja enfriar a temperatura ambiente. No se debe agregar ningún colorante; después de todo el néctar de las flores es transparente.


25 mayo 2009

"Yo nunca olvido una cara"


Algunas personas dicen que nunca olvidan una cara, una afirmación que ha llevado a psicólogos de la universidad de Harvard a descubrir un grupo de “super-reconocedores”: aquellos que fácilmente reconocen, incluso años más tarde, a alguien que alguna vez vieron.


El estudio sugiere que la habilidad de reconocimiento facial podría ser muy variada entre los humanos. En estudios previos se descubrió que hay incluso algunas personas, que representan el 2% de la población, que son ciegos a las caras y tienen grandes dificultades en reconocer rostros: padecen prosopagnosia. Pero hay un opuesto a esta condición. Este estudio muestra que, por el contrario, otras personas pueden realmente presumir de capacidad de reconocimiento facial. Ha sido publicado en Psychonomic Bulletin & Review, y ha sido realizado por Richard Russell, Ken Nakayama, Edgar Pierce, todos ellos de Harvard University, y Brad Duchaine de University College London.

El estudio se basa en el uso de test estandarizados de reconocimiento facial. Los super-reconocedores puntuaron por encima del promedio en estos test, es decir, por encima de los sujetos normales de control.
Según Russell hasta ahora se había asumido que se tenía un capacidad normal de reconocimiento facial o se padecía de algún desorden, pero que estos resultados sugieren que realmente hay una gama amplia en este tipo de habilidad y posiblemente en otros aspectos de la percepción en términos del espectro de habilidades, en lugar de o bien tener una habilidad “normal” o disfuncional.

Los super-reconocedores informan que pueden reconocer a otra gente mucho más frecuentemente de lo que reconocen. Por esta razón, dice Razón Russell, lo compensan pretendiendo no reconocer a alguien con el que se cruzan, de este modo evitan atribuir una importancia excesiva a un encuentro fugaz.

Al parecer este tipo de gente puede contar historias extremas en este asunto. Así por ejemplo, pueden reconocer una persona que estaba comprando en la misma tienda que ellos hace dos meses, incluso si no entablaron ninguna conversación con ellos. Por tanto, no hace falta que haya una interacción significativa para que luego puedan recordar.

Una mujer del estudio dijo que había identificado a otra mujer en la calle que fue su camarera cinco años atrás en una ciudad diferente. Además fue capaz de confirmar que, efectivamente, esa mujer había sido camarera en otra ciudad.


Frecuentemente los super-reconocedores pueden incluso reconocer a otros a pesar de que hayan sufrido cambios significativos en su apariencia, como haber envejecido o tener el cabello de distinto color.
Si las habilidades de reconocimiento facial varían, comprobarlo puede ser importante a la hora de saber la veracidad de los testimonios en un juicio.

Russell teoriza que los super-reconocedores o los ciegos a las caras pueden ser ahora reconocidos porque nuestras comunidades contemporáneas difieren de las que existían hace miles de años. Hasta épocas recientes los humanos vivían en comunidades pequeñas, con pocos individuos interaccionando con otros de manera regular. Debe de ser un fenómeno nuevo la necesidad de reconocer a un número grande de personas.

21 mayo 2009

El camaleón


La piel de un camaleón está formada de varias capas con diversas células cromatóforas (”portadoras de luz”), cada una con una pigmentación distinta en cada nivel. Altarnando el balance entre estas capas se produce la distinta coloración de su piel.

Pero a pesar de que hay más de 80 especies existentes, no todas pueden cambiar de color, y lo curioso es que esos cambios de color no tienen como único fin el camuflaje. Cambian de color frente a cambios de temperatura, luz, estados de ánimo, conducta sexual, hambre o miedo.
Los cambios en la temperatura hacen que adopten un tono más oscuro para absorber más luz y calor y cambia a una tonalidad más clara para reflejar la luz y enfriarse. En cuanto a lo social, cambian su coloración a tonalidades estridentes antes de entrar en combate contra su oponente y son más vivos sus colores cuanto más se irritan, en una clara misión intimidatoria.

También cambian de color para atraer o repeler a sus potenciales parejas en la temporada de celo. Una hembra habitualmente marrón se puede volver anaranjada para indicar que está lista para el apareamiento y mancharse de negro y anaranjado cuando se une a un macho para indicar su indisponibilidad a otros pretendientes.

Los camaleones no poseen órgano de Jacobson y como las serpientes no poseen oído externo u oído medio y al parecer son sordos; al menos, ellos no pueden detectar las vibraciones que viajan por el aire.

La singularidad que le confiere al camaleón su capacidad de camuflarse ha dado origen a multitud de creencias; algunas más falsas que verdaderas. Los camaleones reaccionan acoplando el color de su piel al del fondo. Sin embargo, evitaremos el exceso de tonos blancos y rojos. El reptil puede estresarse hasta fallecer si está continuamente sometido a las tonalidades rojizas puesto que no puede metabolizarlas.

Curiosidad
El Camaleón tiene una visión doble, independiente un ojo de otro, lo que da a su cerebro dos imágenes distintas de su entorno, lo que utiliza para rastrear a sus presas a un lado y otro de su cuerpo. Una vez localizada, la enfoca con ambos ojos, superponiéndose las imágenes, y percibiéndola ahora con visión binocular, como una sola, lo que le permite calcular distancias, y lanzar su lengua como un dardo certero.


18 mayo 2009

Partes del cuerpo inútiles, o casi.

Rasgos anatómicos del cuerpo humano que no sirven para nada, o para casi nada. Muchos de ellos ya fueron identificados por Charles Darwin en El descenso del hombre (1871). La ciencia todavía no puede ofrecer una explicación completa por la que algunos rasgos anatómicos obsoletos persisten en nuestro acervo genético y otros, tal vez más útiles, desparecen.

Son los llamados órganos vestigiales. Su función original se ha perdido durante la evolución. En 1893, Robert Wiedersheim publicó una lista de 86 órganos humanos de los que se desconocía su función. Hoy en día, la lista es mucho menor, y muy debatida.

Es posible que en un futuro hipotético alguna parte del cuerpo del siguiente listado se haya esfumado del ser humano. La evolución se habrá encargado de ello.


El músculo piramidal: Es un diminuto músculo triangular que se une al hueso púbico. Sale de la pelvis por el agujero sacrociático mayor y desde ahí se dirige hacia abajo por debajo del glúteo. Más del 20% de nosotros carecemos de él. Es bastante inútil, aunque es cierto que resguarda el nervio ciático. También es importante en deportistas de alto rendimiento. sobre todo en deportes de resistencia.


El órgano vomeronasal: Un diminuto hoyo a cada lado del tabique nasal que se localiza en el hueso vómer, entre la nariz y la boca Si somos capaces de captar feromonas, cosa que todavía no es segura, probablemente lo hagamos gracias a este órgano. También se llama órgano de Jacobson. Las serpientes lo usan para oler presas, sacando la lengua y atrayendo partículas a la abertura del órgano en el paladar. Algunos mamíferos utilizan un movimento facial característico llamado reflejo de flehmen para enviar compuestos a este órgano, mientras que en otros mamíferos el mismo órgano se contrae y bombea para atraer los compuestos.

Las muelas del juicio: Solo el 5% de la población cuenta con un juego sano de estos terceros molares. Algunos podrían pensar que se les denomina “muelas del juicio” por las terribles molestias que provocan, pero no es así. Es porque aparecen cuando una persona está ingresando a su etapa adulta (entre los 15 y 25 años de edad), y, supuestamente, es cuando posee “más juicio” o sentido común. Se cree que estos cuatros molares se desarrollaron hace miles de años cuando el ser humano necesitaba de una masticación más fuerte, pues su alimentación era principalmente a base de alimentos crudos.

Tercer párpado: Un ancestro común a las aves y los mamíferos podía haber contado con una membrana para proteger el ojo y barrer los residuos hacia el exterior. De él los humanos conservan solo un pequeño pliegue en la esquina interior del ojo. También se llama membrana nictitante. Algunas personas cuando observan que una película color blancuzco o rosada cubre el ojo de su mascota no saben a qué atribuir la causa y no es raro que piensen que el ojo se ha dado vuelta o que el animal esté mirando hacia arriba. Ni una cosa ni la otra. Simplemente es el tercer párpado que lo está cubriendo.


El tubérculo de Darwin: Es un engrosamiento cartilaginoso del borde de la oreja presente en muchos seres humanos, interpretado como vestigio de la punta de la oreja común en mamíferos. Podría tratarse de un remanente de una formación más grande que ayudaba a centrarse en los sonidos distantes.


El músculo palmar: Este músculo largo y estrecho recorre el codo hasta la muñeca, junto al supinador largo, y está ausente en el 11% de los humanos modernos. Una vez pudo ser importante para colgarse y escalar. Los cirujanos lo aprovechan para emplearlo en cirugía reconstructiva.


Pezones masculinos: Los conductos lactíferos se forman antes de que la testosterona provoque la diferenciación de sexos en el feto. Según la revista LiveScience, sea cual sea nuestro sexo, todos comenzamos siendo mujeres en el vientre materno. ¿por qué los pezones masculinos vienen equipados con nervios y vasos sanguíneos? En muchos mamíferos machos las hormonas se encargan de atrofiar la formación de los pezones. ¿Amamantaban los hombres prehistóricos a sus jovenzuelos? La ausencia de pruebas sugiere que no. Lo más probable es que los pezones masculinos erectables, al no suponer un problema, no fueron eliminados por la selección natural.

Músculo erector del pelo: Ciertos haces de fibras musculares lisas permiten a los animales erizar su pelaje para mejorar su capacidad de aislamiento o para intimidar a otros animales. Cuando los músculos erectores del pelo se contraen, empujan todo el folículo piloso hacia afuera. Además, la contracción de dicha fibra muscular tiende “a provocar hoyuelos” en la piel encima de las zonas de donde se fija a la capa papilar de la dermis. Así pues, el efecto de “la piel de gallina” que se produce en nuestra piel es un vestigio de esta habilidad.


Coxis: El coxis es la “rabadilla”; el hueso inferior de la columna vertebral. Estas vértebras fusionadas son todo lo que quedan del rabo que la mayoría de los mamíferos aún emplean para mantener el equilibrio y para la comunicación. Nuestros ancestros homínidos perdieron la necesidad del rabo cuando comenzaron a caminar erguidos. Las verdaderas fracturas de coxis son poco frecuentes y usualmente involucran amoratamiento en el hueso o estiramiento de los ligamentos.

14 mayo 2009

Michel Lolito


Se llama Michel Lotito, aunque es mas conocido por el Comelotodo... y la verdad, el apelativo le viene que ni pintado, porque este hombre es capaz de comerse cualquier cosa que le pongan delante...

Según el Libro Guiness, este ciudadano francés, nacido Grenoble en 1950, es capaz de ingerir y digerir vidrio y metal sin mayores problemas. Los médicos que le han examinado creen que es capaz de digerir 900 g. de metal diarios.

Su particular dieta la comenzo con 9 años, y desde 1966 se ha comido, delante de testigos, cosas tan variadas como 18 bicicletas, 1 carrito de supermercado (en 4 días y medio), 7 televisores, 6 lámparas de techo, 2 brazos de robot y un avion ultraligero Cesna 150 (para comerselo tardo dos años, entre 1978 y 1980)... increible.


Para colmo, Michel asegura que los platanos y los huevos duros... lo ponen enfermo, no es capaz de digerirlos..............

Lotito normalmente no padece problemas estomacales ni de ningun tipo a causa de su particular dieta, aunque haya tomado materiales considerados venenosos. Lo unico que hace de particular durante sus comilonas es ingerir abundante cantidades de agua.

Se cuenta que una vez en Paris fue a un restaurante y se comio todo... lo que habia en la mesa: cuchillos, platos, tenedores... Y es que algunos calculan que, entre 1959 y 1997 ha ingerido... unas 9 toneladas de metal